domingo, 8 de junio de 2014

Indefinido-Introducción-parte1

Crónicas de un visionario
(Parte I)


Corría el año 2920 en un planeta llamado Tierra. Sus habitantes eran prósperos a pesar de que sus antepasados habían enfrentado inmensos problemas de origen natural. La política planetaria había cambiado 600 años atrás para dar paso a una política preocupada por la sobrevivencia de la raza humana. Así se pudieron consolidar muchos proyectos espaciales y se logró coloniza Marte, seguido de Europa, Mercurio, Venus y Júpiter.

A pesar de todos los obstáculos, en tan solo seis siglos la especie humana dejo de ser una civilización de tipo cero para convertirse en tipo uno pues habían logrado superar la barrera tecnología con aquel cambio de mentalidad entre sus múltiples líderes. Ahora podrían predecir con exactitud terremotos, huracanes, tornados, tormentas, erupciones, frentes fríos y defenderse contra amenazas externas como los asteroides.

Las biociudades eran lugares donde las frutas y verduras se sembraban en las distintas casas y de los edificios colgaban gigantescas enredaderas con maravillosos tipos de flores, mientras que los frondosos árboles separaban los cruceros de las grises carreteras.

La humanidad había logrado extender su longevidad de múltiples maneras hasta alcanzar los quinientos años (puesto que a esta edad el cáncer atacaba el organismo de forma seguida a pesar de ser erradicado múltiples veces). Ahora los niños convivían con sus decabuelos (el décimo abuelo) de aspecto joven a sus cuatrocientos años.

Los controles farmacéuticos de natalidad eran infalibles y la tecnología de la reproducción permitía tener a los hijos de muchas maneras: desde el vientre o en incubadoras artificiales. El embarazo masculino era muy común y popular entre los ciudadanos. Las nociones orientación sexual se habían desvanecido casi por completo (en las clases bajas y medio bajas los prejuicios eran mayores que entre las demás clases sociales) y las de género persistían de forma distinta. A pesar de ello, era una acrópolis de la diversidad como la humanidad nunca había visto en donde los sordos escuchaban y los ciegos veían, si querían.

Algunas razas extraterrestres habían logrado arribar a la Tierra 400 años antes. Se habían involucrado en la vida de los habitantes de la Tierra de tal manera que al siglo se instauro una monarquía de Rey-Reina más su pareja sexual a la cual se le conocía como Král (rey en turco o azerí) si era hembra o Król (rey en polaco) si era macho. En este acuerdo por lo menos uno de los integrantes de la pareja tenía que ser humano.

Ipca 
(Vura 5, García Orozco Citlalli Berenice) 
Abril 2014






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