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viernes, 23 de julio de 2010

breve espistemologia de las bibliotecas particulares y personales: hacia un nuevo enfoque

Breve epistemología de las bibliotecas particulares y personales:
hacia un nuevo enfoque.



García Orozco Citlalli Berenice.

23 de julio del 2010.

Ensayo.





La mayoria concebimos una biblioteca como un espacio cerrado, callado, aburrido y lleno de libros viejos y tal vez nuevos. Seguramente con una viejita o un viejito regañón muy lento y con conocimientos generales de la alta cultura. ¿O no? …

Esta imagen de las biblioteca quedo atrás hace mucho tiempo por los cambios sociales, sin embargo, la calidad, el tamaño, la colección y las políticas hacen de las bibliotecas lugares sumamente diversos y que de país a país varían con construcciones ideológicas de lo que debería ser una biblioteca hasta las construcciones más objetivas de lo que es una biblioteca.

Internet es una biblioteca digital colosal desordenada… pero allí esta, nos enseña el potencial que tienen las bibliotecas si la comunidad las construye y no el administrador… más el bibliotecario o el bibliotecólogo que es el profesional de la información el cual es el mediador en dicha construcción y no un arquitecto inflexible.

Entre la diversa tipología de unidades de información encontramos a las bibliotecas privadas, particulares o privadas las cuales se han escogido como tema principal de este ensayo para dar una visión de ellas moderna para desarrollar la importancia que tiene el estudiarlas de forma objetiva y científica en la bibliotecología.


Las bibliotecas particulares son muy diversas,
tan diversas como tipos de familia y
tipos de convivencia humana


Hoy en día existen muchos medios y recursos de información. Los lugares donde se puede encontrar y obtener también son muy numerosos y distintos entre si. Las bibliotecas privadas, particulares y personales son parte de esa diversidad de lugares de información.

Los estudios que existen con respecto a ella son escasos y se limitan a hablar de un solo tipo de recurso (libros). Se perciben como lugares sumamente estáticos y aun se conciben dentro de su definición con la idea antigua de lo que era una biblioteca entre la población en general y preocupantemente entre los profesionales de la información.

Sabemos que una unidad de información es sinónimo de biblioteca, sin embargo, existen otros puntos de vista respecto a esa igualdad en la definición. Pero estaremos de acuerdo en que una biblioteca es una unidad de información y como tal los recursos que ocupa así como los medios son diferentes y muy variados.


Una pequeña biblioteca particular tradicional
con una buena iluminación.

Por lo tanto podemos notar tres variantes en las bibliotecas no públicas y a continuación se proponen los siguientes subtipos de bibliotecas no públicas:

1. Las privadas: que se especializan en un grupo de personas con interés remunerativos entre sí, como las empresas.

2. Las particulares: que bien podrían llamarse también familiares, que se especializan en un conjunto de personas que habitan un lugar en particular y que no tienen intereses remunerativos.

3. Las personales: que involucran a una persona, y se especializan en las necesidades informativas de dicha persona que pueden tener un interés remunerativo o no.

Dentro de este escenario las bibliotecas particulares no centran su interés en libros, como se suele creer. Esto último es una doxa y una falacia dentro de la disciplina bibliotecológica en sí misma y que recae en un estudio pseudocientífico y no objetivo. Las bibliotecas particulares se centran en cubrir las necesidades informativas de los que habitan un lugar en común y en el cual la biblioteca es su centro.

Quienes crean una biblioteca particular son los habitantes de un solo hogar con sus intereses, gustos, grado escolar, cursos y demás.


Los progrmas de televisión y radio tambien
satisfacen necesidades de información.

Me atrevo a decir que una biblioteca particular es la propia casa. Esta última idea es la central en este ensayo.

La casa como biblioteca se puede concebir como tal a partir del estudio de las diferentes representaciones de la información y de lo que es información en sí misma. En su mayoría serían los recursos tradicionales, tales como los textos en sus distintas manifestaciones, lo visual, lo audiovisual, lo auditivo, la realia, lo electrónico y / o digital.

No solo se limita a ello, sino que dentro de los medios de comunicación se poseen frecuentemente dentro de los hogares como un trinomio (casi inseparable y muy común hoy en día) la Radio – Televisión- Internet.

Existen hogares donde se posee uno o dos de ellos, pero allí están, comunicando. Y la idea de comunicarse más básica es pasar información. Quizás existan hogares donde no allá ninguno de estos medios de comunicación pero si existen muchos recursos de información.

Otros medios de comunicación que se han introducido en los hogares son el teléfono, los celulares, los iPod, los libros electrónicos, los mp3s portátiles, entre otros y que se usan y tienen repercusiones informativas como el trinomio ya antes mencionado. Aquí se nota que los cambios sociales y tecnologícos tambien afectan en muchas formas al consumo de información de las personas de un hogar determinado así como la variación de recursos informativos esta sujeta al crecimiento de la popularidad de un soporte de información y los cambios de culturas textuales, orales, sonoras, visuales a audiovisuales y de audivisuales a digitales.


La tecnologia y la ciencia afectan al desarrollo de las bibliotecas particulares
y los medios de comunicación que se van agregando al hogar.



Un hogar es como una mediateca, como una multimedia física en el último de los casos.

Una biblioteca es aquella que resguarda, almacena… (y una infinidad más de objetivos) la información que genera una sociedad o un tipo de cultura determinada y que es accesible cuando alguien decide satisfacer su necesidad de información. Además nace, crece y en el peor de los casos muere. Se mueve, se dinamiza, se reproduce, se alimenta y retroalimenta.

Lo mismo sucede con una biblioteca partícula que la conforman los libros, revistas (en sus diferentes manifestaciones, estilos y materiales – están saliendo unas muy novedosas que son más flaquitas, mas chiquitas, por fascículos, de poster o con un disco incluido, entre otros diseños --), historietas, periódicos, atlas, enciclopedias, mapas, álbums, cuadernos, manuscritos, juguetes, juegos de mesa, estatuillas, maquetas, retratos, fotos, posters, pinturas, diarios, imágenes, discos, películas, videojuegos y otros muchos objetos. A esto hay que sumarle lo que se consulte en la red, lo que se escuche en la radio y lo que se vea en la televisión así como las pláticas diarias que se intercambian visualmente, digitalmente o auditivamente. De la misma forma hay que sumar los archivos, tal vez placas de estudios médicos y a lo mejor, colecciones de objetos.

Y se puede conformar una sala de consulta y regiones determinadas donde se depositan objetos o recursos de información determinados.


Una sala de consulta es facilmente visible al entar en una casa.
Puede tener cosas utiles y basicas como directorios, agendas, papeles
útiles, diccionarios, entre otras cosas.


El factor educativo no es el eje alimentario de estas bibliotecas sino los intereses de cada miembro de una familia o que de las personas que habiten en un hogar en común (muy parecido al sistema hipotético de la biblioteca pública – y digo hipotético porque el principio de que la biblioteca crece con su comunidad o sociedad es violado y violentado en pro del enfoque educativo que es solo uno entre muchos y que debería mediarse en las bibliotecas públicas pues no son escolares ni sirven solo a los estudiantes, este factor educativo no beneficia la multiculturalidad ni la diversidad cultural que existe en una comunidad, en cambio, unido a una serie de culturas, subculturas y otras expresiones es un factor clave en la satisfacción de las necesidades de información de una comunidad determinada -- ).

Los recursos que existen en una biblioteca particular nos ayudan a entender como es un hogar y que necesidades de información tienen, su nivel económico, su historia, su filosofía, su grado de cultura con respecto a la alta cultura, su bagaje cultural en cuando a la diversidad cultural, sus fanatismos – porque no siempre son pasajeros- sus costumbres, sus creencias, tradiciones, sus problemas, entre otras cosas del interés de la antropología, la etnomusicología y la sociología.


Las bibliotecas particulares no consisten solo en libros, sino en una gran gama
de recursos de información

El poseer información no significa que esta no se consuma por otras personas o se quede estática, pero sí que el número de personas que lo puede consultar se reduce considerablemente. Además, en cada biblioteca particular se puede decidir si personas ajenas al hogar pueden consultar su información o no.

Es por ello que cada vez que escucho decir a una persona “tengo una biblioteca” sé que tiene muchos libros y cuando dicen “no tengo una biblioteca” sé que miente, pues seguro que tiene por lo menos discos, películas o imágenes, fotos, archivos y mucha realia.

Ahora podemos llamarle a nuestro hogar: biblioteca particular.

Mientras que nuestro cuerpo es nuestra biblioteca personal.


Fonoteca particular


Licencia Creative Commons
Breve epistemologia de de las bibliotecas particulares: hacia un nuevo enfoque por Garcia Orozco Citlalli Berenice se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-Licenciamiento Recíproco 3.0 Unported.
Basada en una obra en kumoinformacion.blogspot.com.

jueves, 10 de junio de 2010

Robo de Libros: Marco Teórico

Robo de Libros:
Marco Teórico






“Si este libro se perdiera
como suele suceder,
suplico a quien se lo encuentre
que lo quiera devolver.
Y si es de tan largas uñas
y de corto entendimiento,
suplícole que se acuerde
del séptimo mandamiento
‘No hurtarás’, las uñas te recortarás
y si no supieras mi nombre,
aquí te lo encontrarás” [1]


El robo de libro no existe.
Lo que ocurre es que
Algunos se los llevan sin avisar [2]











Antes de iniciar, debemos hacer una reflexión acerca de qué es el robo. Este último se define en un diccionario jurídico como “Acción de apoderarse de una cosa ajena mueble, sin derecho y sin consentimiento de la persona…”  [3]


Entonces se entiende por robar la acción de extraer, sustraer o remover una cosa de la esfera de poder, vigilancia o custodia donde se encuentra para transferirla a la esfera de poder del autor del delito.


De esta forma, se considera que “La acción de apoderarse se consuma desde el momento en que el ladrón tiene en su poder la cosa robada, aun cuando la abandone o lo desapoderen de ella. El robo de cosa requiere que la acción de apoderamiento esté informada o precedida por un especial elemento subjetivo, que es el ánimo de ejercer de hecho sobre la cosa todas las facultades que al propietario competen de derecho, esto es, por el ánimo de conducirse respecto de la cosa como si fuese propia” [4]


Otra modalidad de robo es el “robo de uso”, este consiste “en tomar, con carácter temporal y no para apropiárselo o venderlo, una cosa… ajena sin consentimiento de su dueño o legitimo poseedor”
[5]


El robo de libros es una acción que proviene desde el pasado remoto de las bibliotecas hasta el día de hoy.


El por qué de robar los libros ha cambiado de época en época, así a fines de la edad media, los robos ocurrían porque los libros eran considerados peligrosos, hoy en día se roban porque hay libros que por su condición son increíblemente valiosos monetariamente. [6]


Y de hecho nos encontramos con la historia de aquellos que roban los libros. No es desconocido que en las bibliotecas de antaño los libros se encadenaban para que no fueran sustraídos y también se les ponía un símbolo que indicaba propiedad de la biblioteca, a lo cual se le conoce como “marcas de fuego”, sin embargo, se llegaban a sustraer los libros y las marcas eran eliminadas mediante guillotinas.


Esto último sucedía porque el hombre desde tiempo inmemorial, ha tendido a dar significado a su nombre mediante una señal o signo que representa todas aquellas cosas que le pertenecen o que considera de su propiedad.


De esta forma también sucede lo mismo con las obras artísticas, las cuales se marcan la imposición de un nombre que denota autoría. También las instituciones tienden a marcar sus objetos con el fin de evitar que sean sustraídos porque pertenecen a la colectividad de dicha institución.


Fue así como los libros empezaron a llevar marcas en los cantos, aun así “los volúmenes desaparecían, se perdían, eran sustraídos por los estudiosos para facilitar su trabajo, para apoyar sus disertaciones. Muchos eran llevados de sus locales para proseguir el estudio, otros no se devolvían oportunamente con lo que se perjudicaba a diversos lectores y a la biblioteca. Para evitar la sustracción de los libros que se consideraban indispensables para el trabajo de la comunidad y la buena organización de la institución, las autoridades eclesiásticas tuvieran que recurrir a medida extrema para aquellos años; dictar pena de excomunión mayor a quien sustrajera un libro de la institución. Esta pena se daba a conocer en un letrero colocado en la biblioteca con el fin de que todo el mundo estuviera enterado de la prohibición de sacar libros y de la pena en que incurría el transgresor” [7] Esto último es muestra de que empiezan a aparecer las grandes bibliotecas.

También es muy conocido que los libros eran botines de guerra en las diferentes civilizaciones de la época antigua.


Así pues, la historia comienza a finales del siglo XII cuando los libros empiezan a ser comerciales y es entonces cuando se toman como objetos de valor, justamente en ese momento es cuando surge un nuevo tipo de delito: el robar libros. [8]


De forma delimitada, se entiende por robo de libros aquella acción que consiste en sustraer un ejemplar o tomo de una unidad de información con o sin fines lucrativos.


Esto afecta a las bibliotecas y a las librerías en general. Algunos roban libros modernos y otros antiguos por diversas razones.


A este respecto, existen diferentes opiniones como las que se muestran a continuación.


Los escritores opinan que: “… no sé si la editorial o las librería coincidirían con esto pero a mí, como escritora, me alegra que los libros se desparramen…” [9]


De hecho, existen autores que han robado libros cuando eran jóvenes. Algunos de ellos pensaban que era existente hacerlo, mientras que otros decían que era como un don, mientras que otros alientan el robo de libros. A continuación, un escritor da una anécdota al respecto: “me doy cuenta de que perdí el don. Lo más extraño de cuando robaba libros es que yo sentía, físicamente, una especie de aura que me hacía invisible, y que efectivamente era así, porque he salido de librerías con libros de este porte (indica con sus brazos un tamaño enorme), así, al hombro, y no me veían. Era una cosa que tal vez, la gente me miraba y decía 'no, no puede ser que se lo esté llevando de una manera tan evidente'… Pero ahora ya no lo siento más. […] Uno de los momentos más gratificantes fue ver a una persona robándose un libro mío cuando yo estaba en una Feria del Libro y que viniese a que yo se lo firmase. Cuando se lo firmé le dije 'te agradezco mucho que te hayas robado este libro', pero también le dije 'está todo bien, genial '. Me encantó. Me encantó que alguien se arriesgara a robar un libro mío” [10]


Otro autor menciona que siente “envidia de los escritores que son pirateados y venden sus obras como si fueran cerveza” [11] . Lo que estos autores intentan decir es que los libros contienen palabras y las palabras no se venden y no se les pone límites. Es por ello que ellos lo ven bien, además de que la piratería no de un solo volumen sino de varios, les permite llegar al pueblo puesto que la piratería se adecua a la economía de cada país.


Para algunas personas el robar libros es algo que se ve bien o que despierta cierto misterio siempre y cuando sea por falta de dinero y que la persona que roba el libro este en verdad interesada en el mismo, justifican algunos. Para otros, el robar libros es reclamo de la desigualdad que hay en la cultura y los precios que se imponen a dichos materiales, ellos reclaman la democratización de la cultura no solo como una igualdad de todas las culturas existentes sino de el acceso en especifico a la cultura académica con precios mas justos a la economía del país o región. O también de forma gratuita.


Existen incluso bibliotecarios que robaban en la misma institución en la que trabajaban.


En cuanto al robo de libros en librerías, hay quienes no se explican por qué se siguen robando libros. Antes explicamos que un factor podría ser la “mala economía”, sin embargo ya hay cafeterías dentro de las librerías donde se puede leer un libro y después regresarlo. [12]


Los roba libros en general esquivan las barreras que se le ponen, incluso existen foros en internet de “¿Cómo robar un libro?” Estas personas son cada vez mas profesionales en lo que hacen: “Delinquen por amor al arte. Cada vez son más profesionales. Por un Beckett o una primera edición de Neruda arriesgan hasta el pellejo. Desde un tranquilo cura Agustino hasta Roberto Bolaño, todos tienen currículum delictual. Su ética es simple: en el rubro se conocen y mueren cómplices, respetan a algunos libreros y siguen robando sin pudor. ¡Manos arriba, entrégueme ese libro!” [13]


Otra opinión de los escritores para defender el robo de libros es que dicen que “robar para leer no es delito [y que] una cosa es el negocio de los piratas del asfalto y otra el que hurta un libro por placer” [14]

Algunas de las causas del robo de libro son la adrenalina que sienten las personas al hacer este tipo de actos: “no hay nada más adrenalítico que robar el libro que quieres leer. Verlo en tu estantería y saber que pudo haberte costado la vida”, dice a carcajadas” [15]

Otra causa del robo de libros se debe a la noción que se tiene del librero o bibliotecario por parte de la sociedad y que viene desde otrora, es decir, se les ve como guardianes a estos últimos o como guardianes del conocimiento, es entonces que el individuo manifiesta mediante su acto de robo el saltarse las reglas, no solo por adrenalina sino porque considera que el conocimiento es un bien común. [16]


De esta forma, el robo de libros se manifiesta normalmente en los lectores más adictos y en los estudiantes, la causa principal es la “mala economía”. En otros casos, la gente roba libros porque los vuelven a vender o porque simplemente les llamo la atención y no desean pagarlo.


Sin embargo, el robo de libros, como ya lo hemos explicado, no ocurre nada más por pobreza. Algunos otros lo hacen por bibliofilia o bibliomanía, mientras que otros se dedican a robar para vender. Este es el caso de los libros antiguos que representan patrimonio cultural. Cuando esto sucede, los ladrones de libros no solo aplican la estrategia de platicar o de hacerse los desentendidos cuando los inspeccionan, o de quitarles la franja de seguridad que tienen los libros. No, estos ladrones de libros no se conforman con ello, sino que pueden tener acceso a la biblioteca con identificaciones falsas y en cuanto a los servicios tienen acceso mediante papeles falsos. De igual forma se pueden hacer desaparecer las tarjetas catalográficas (en el caso de que la biblioteca aun las utilice) para que sea más difícil el encontrar dichos volúmenes. En el caso de grandes bibliotecas es mas difícil darse cuenta de que falta y que no. [17]


Otra forma de considerar el robo de libros se manifiesta en el Internet por la adquisición de copias ilegales sin fines de lucro. Sin embargo, se debe aclarar que para realizar dicha descarga no se roba ningún libro sino que se copia a la maquina del receptor. Es decir, aquí lo que influye es un derecho de copia que va en contra del derecho de venta (copyright). El derecho de autor no se ve afectado porque es inalienable. Sin embargo, según la definición de robo que se presento al inicio de esta investigación, nos dice que robo es aquella acción de apoderamiento de una “cosa” que se sustrajo sin consentimiento, es decir, los datos no son una “cosa”, de hecho son impalpables e irreales si no hay un emisor y un receptor. Los datos solo cobran sentido si alguien les da el sentido.


Las bibliotecas y las librerías han adoptado medidas de seguridad para impedir el robo de los libros, sin embargo, como ya hemos dicho con anterioridad, los ladrones de libros son cada vez más profesionales y se van adaptando a las medidas de seguridad que se les imponga.


De esta forma se ubican las siguientes categorías:


La piratería tradicional: a partir de una copia se hacen muchas y se venden. Pueden ser redes o bandas de delincuentes o bien, negocios particulares y pequeños.

La piratería de asfalto: Por ejemplo, se asalta un camión de libros de texto que después son revendidos. En este caso pueden ser redes o bandas de delincuentes.

La piratería digital: Que como ya hemos dicho se manifiesta a través de copias y no de un solo volumen único y material. Normalmente se trata de una sola persona que quiere el archivo o documento para su recreación, ocio o entretenimiento o de negocios particulares y pequeños.

Robo hormiga: E aquí a nuestros tradicionales “ladrones de libros”. Hay lectores que sustraen el libro porque no pueden pagarlo o por travesura.

Si hacemos una breve búsqueda por Internet nos podremos dar cuenta de que hay incluso paginas dedicadas al robo de libros, es decir, existen breves manuales con técnicas muy básicas para sustraer los libros de bibliotecas o de librerías [18]. Algunos usuarios aseguran haber robado libros mientras que otros dicen ya no hacerlo, en cuanto a esto ultimo, en el caso de las bibliotecas, manifiestan que lo dejaron de hacer porque se dieron cuenta de que los libros sustraídos en su casa solo eran vistos una sola vez y después abandonados, en cambio si estaban en la biblioteca, ese libro podía ser leído una y otra vez por varios lectores a los cuales les interesara el tema.



EQUIPO “LOS CHAVAS”:
Barragán García Elizabeth
García Orozco Citlalli Berenice
Márquez Moreno Miguel Ángel
Palacio Gómez Fernando Riva
Valdez Velasco Dinora
Vázquez Moctezuma salvador enrique


UNAM
Facultad de Filosofía y Letras
Colegio de Bibliotecologia y Estudios de la Información
Materia:Métodos de Investigación Cualitativos
Semestre: 3ro.- Agosto-Noviembre 2009
Prof. DR. Jaime Ríos Ortega



¿TE GUSTO?
Sigue leyendo la investigación en:


robo de libros



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[1] Torre Villar, Ernesto de la. Ex libris y marcas de fuego. 2ª ed. México: UNAM, Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial, 2000
[2] Historias sobre el robo de libros. Revista Trama y Texturas. Mayo 28 del 2007. http://www.revistatexturas.com/blog/index.php/2007/05/28/historias-sobre-el-robo-de-libros/. Consultado el 21 de octubre del 2009.
[3] Instituto de Investigaciones Jurídicas. Diccionario Jurídico Mexicano. Tomo VIII. México: Porrúa, UNAM, 1995.
[4] Ibídem
[5] Ibídem
[6] Un bibliotecario robó 3 mil libros durante 10 años: se murió y lo descubrieron por culpa de su viuda. Clarin.com. 12 de diciembre del 2003. http://www.clarin.com/diario/2003/12/12/t-674971.htm. Consultado el 21 de octubre del 2009.
[7] Torre Villar, Ernesto de la. Ex libris y marcas de fuego. 2ª ed. México: UNAM, Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial, 2000
[8] El robo de libros. Su origen y algún consumado ladrón. Revista Trama y Texturas. Mayo 22 del 2007. http://www.revistatexturas.com/blog/index.php/2007/05/22/el-robo-de-libros-su-origen-y-algun-consumado-ladron/. Consultado el 21 de octubre del 2009.
[9]Los ladrones de libros se mudan a Los Confines. Foro de imaginaria y EducaRed. Inicio del foro 08 de julio del 2004. http://www.educared.org.ar/imaginaria/foro/forum_posts.asp?TID=265&PN=1. Consultado el 21 de octubre del 2009.
[10] Millán. Un guiño al robo de libros. Revista Trama y Texturas. Abril 29 del 2007. http://www.revistatexturas.com/blog/index.php/2007/04/29/millan-un-guino-al-robo-de-libros/. Consultado el 21 de octubre del 2009.
[11]Del arte de robar libros. Goliath: business knowledge on demand. Mayo 22 del 2005. http://goliath.ecnext.com/coms2/gi_0199-4389027/Del-arte-de-robar-libros.html. Consultado el 21 de octubre del 2009.
[12] Guillermo Martínez. Sobre el robo de libros o Chicos de Palermo. 2008. http://guillermo-martinez.net/notas/Sobre_el_robo_de_libros. Consultado el 21 de octubre del 2009.
[13] Gabriela García. Los roba libros. La nación. Cl. 19 de febrero 2005. http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/artic/20050219/pags/20050219193817.html. Consultado el 21 de octubre del 2009.
[14] Delito que aumenta con el inicio de clases: Robo de libros, negocio de piratas. Corrientes Online. Com. http://www.corrientesonline.com/notix/noticia2007.php?i=17485. Consultado el 21 de octubre del 2009.
[15] Gabriela García. Los roba libros. La nación. Cl. 19 de febrero 2005. http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/artic/20050219/pags/20050219193817.html. Consultado el 21 de octubre del 2009.

[16] Pablo. Investigación para documental sobre el robo de libros. Gente del libro: Profesionales del mundo del libro @ Argentina. Julio 29 del 2009. http://gentedellibro.ning.com/forum/topics/investigacion-para-documental. Consultado el 21 de octubre del 2009.
[17] Investigan robo de libros en Biblioteca Nacional. El País. 28 de agosto del 2008. Montevideo, Uruguay. http://www.elpais.com.uy/08/08/28/ultmo_366511.asp. Consultado el 21 de agosto del 2009.

[18] Un ejemplo seria la siguiente página: Anónimo. Robar libros en una biblioteca. La Comunidad Yo Mago: Cero Problemas. 16 de mayo del 2007. http://www.yomango.net/node/2049. Consultado el 21 de octubre del 2009.




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